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Ensalada de pollo

3 Mar

Ensalada de Pollo

Una ensalada de éste tipo, o al menos muy similar, se servía en los Ten Cent* de La Habana. Recuerdo que la servían con una boleadora de helados en un plato con algo de verduras y unas tostadas. Era toda una delicia para ese calor intenso que suele tener La Habana. Los Ten Cent de La Habana fueron para mi el primer encuentro de lo que en los tiempos modernos se denomina cocina abierta. Era todo un lujo ver trabajar a aquellas mujeres – pues fue básicamente el sexo femenino que dominaba sus cocinas – con esos aparatos de color metálico y esas butacas rotatorias que se podían subir a la altura necesaria. Era gracioso hacer la cola detrás de otro cliente y tratar de coincidir con mis hermanos y mi mamá para poder comer juntos.

 

2 pechugas de pollo

4 dientes de ajo

2 hojas de laurel

unos granos de pimienta negra

1 cebolla (de porte mediano)

1 cucharada de puré de tomate

1 ml de vino de Oporto

4 hojas de lechuga

sal

mayonesa – preferiblemente casera**

verduras a gusto

tostadas

 

Cocer las pechugas con los dientes de ajo, los granos de pimienta y las hojas de laurel. Retirar y esperar que tome temperatura ambiente. Desmenusar con las manos, tipo hilachas.

Pelar y cortar la cebolla tipo brunoise, o sea en dados bien pequeños. Lavar las hojas de lechuga y cortarlas tipo juliana, bien finas.

En un recipiente colocar el pollo deshilachado junto a la mayonesa, el puré de tomate, el vino, la cebolla y la lechuga. Remover bien y poner sal a gusto.

 

*Ten Cent: Una cadena de tiendas en La Habana entre las decadas de los 50 y 60.

** La receta se encuentra en el apartado “Salsas y mojos

Cóctel de camarones

8 Dic

 

Cóctel de camarones

Camaroncito duro sácame del apuro. Esta frase estuvo siempre presente en mi infancia debido a un famoso cuento infantil. De ella pasé a Camarón que se durme se lo lleva la corriente, según el refranero popular, pero como siempre digo que el mejor producto de mi tierra es nuestro humor, los cubanos recompusimos esa frase en Camarón que se durme se lo comen los turistas.

Tengo buenos recuerdos del cóctel de camarones que hacían en el restaurante la Torre. Hace poco leí una crítica sobre la comida cubana en la que se azotaba de forma desproporcionada nuestra forma de consumir camarones. Bueno, qué le vamos a hacer si nos gustan, en cóctel, enchilado, al orly, en arroz o por qué no un ajiaco marinero con camarones. En fin Serafín que si eres crítico gastronómico y visitas Cuba, préparate porque los camarones se durmen y pueden terminar en tu cóctel.

 

400 g de camarones tipo XL

1 limón criollo (lima en Europa)

2 huevos

0,5 l de aceite , sabor neutral (girasol, colza o maíz)

1 cebolla roja

2 cucharadas de puré de tomate

1 cl vino tipo Madeira (un amontillado dulce andaluz funcionaría)

pimienta blanca fresca molida

sal

 

Limpiar los camarones quitándole la cáscara y la tripa interior. Colocar una cazuela con agua a hervir y cuando esta rompa a hervir, adicionar sal y seguido los camarones. Con 5 minutos a cocción es más que suficiente. Quitar la espuma que suelten con una espumadera. Al retirarlos, colocarlos en agua bien fría, de ser posible con hielo.

 

La salsa

Comenzamos batiendo en una batidora los huevos. Vamos adicionando el aceite de poco a poco. Al principio sobre todo, debe ser solo un hilo el chorrito. Cuando esté bien espesa, colocamos el zumo de la lima, sal a gusto y pimienta blanca fresca molida.

La retiramos de la batidora a un recipiente, añadimos el puré de tomate, el licor y la cebolla roja cortada de forma muy fina.

Mezclamos los camarones con la salsa y servimos con algún vegetal.

 

Recomendaciones

No pasarse en la cocción de los camarones ya que quedarían duros y de textura tipo goma.

La salsa es solo un acompañamiento, no excederse. Siempre hay posibilidad de adicionar al gusto del comensal.

Yo prefiero el aceite de colza, ya que contiene Omega 3.

Arroz imperial

20 Ene

Arroz imperial

De visita en casa de Vanny y Graciela, unos amigos que viven en la ciudad de Estocolmo, luego de comernos una vaca frita (plato típico de la cocina cubana) con frijoles negros y arroz entre otros platos, salió a colasión este plato. Gabriela me contaba como lo hacía, ya que debo reconocer que no fue un asiduo en la mesa de mi infancia. Después de investigar varias recetas, de leer viejos libros y mirar un poco en Internet, decidí hacer una versión más bien sobre lo clásico, con un poco de toque personal.

 

400 g de arroz (grano largo)

1 cebolla mediana

1 pechuga de pollo entera

Bijol (especie de orígen cubano )

200 g de maíz desgranado y cocido

50 g de mayonesa

200 g de queso rallado (tipo queso amarillo)

orégano

comino

pimienta negra entera

2 hojas de laurel

aceite de oliva

sal

 

Comenzar pelando la cebolla y cortándola en brunoise (daditos) y sofreírla en un chorrito de aceite de oliva en la misma cazuela donde vamos a hacer el arroz. Seguir con el arroz sofriéndolo para que tome mejor sabor, el maíz, el Bijol, la sal a gusto, colocando una y media de agua por arroz. Llevar a tiempo de ebullición, bajar el fuego y tapar. (En olla arrocera es mucho más fácil.)

La pechuga de pollo la dividimos en dos y la cocemos en agua con orégano, laurel, pimienta negra en grano, comino y un poco de sal por espacio de unos 15 minutos.

La retiramos de la cocción y cuando se enfríe, la deshilachamos con las manos por su propia fibra y la salteamos con un sofrito previamente realizado.

En una fuente comenzamos montando una capa de arroz, apisonándola un poco, seguimos con la mayonesa, el pollo en sofrito, que no es más que un enchillado de pollo, la mitad del queso, colocamos otra capa de arroz encima y por último terminamos con queso.

Lo llevamos al horno a gratinar y estará listo cuando la capa final de queso se funda y tome un color dorado.

La receta del sofrito aparece en Salsas y mojos y por esa razón no lo he colocado aquí.

No utilizar azafrán – es una receta cubana, no una paella valenciana. En caso de no conseguir Bijol, usar la cúrcuma. Si le adicionamos un poco de comino casi tenemos el Bijol.

La presentación que he realizado es para un comenzal, por tema estética y visualización.